jueves, 7 de enero de 2016

Los totalitarismos y el populismo.


Los totalitarismos se caracterizan por seis cualidades, partidos de masas que son controlados por un líder, al cual se le otorgan características mesiánicas, es decir es un salvador del pueblo, él encarna todo lo que el pueblo desea, pero además es carismático, y esta sobre el nivel del hombre común, el líder siempre tiene la razón, y si algo sale mal esculpa de fuerzas oscuras opuestas a su gobierno. Se intensifica el terror, es decir existe un enemigo representado en: Lo extranjero, el que piensa diferente, el partido por el que haya sido electo o haya llegado al poder el líder, depende de él, y si la presencia de él, el partido no es nada, él maneja todo, nada debe hacerse fuera de su control, de ahí que se debilite el gobierno y por ende se asuma que, sin el líder, el país dejara de funcionar. La economía es centralizada y controlada, de ahí que para todo aparezca la figura del control cambiario, los medios de comunicación funcionan por medio de monopolios, esto con el fin de que el pueblo carezca de un juicio moral privado, ya que la decisión moral es del líder y no del individuo, en esto se asemejan al espíritu de las revoluciones francesa y norteamericana, y así el pueblo se siente al igual que en la revolución, dueño del poder del Estado, cuando realmente el pueblo está bajo el dominio ideológico y moral del mismo. La ideología no solo es de carácter oficial, sino que además promete llegar a la perfección de la sociedad, donde todos van a ser felices, la estructura se asemeja a una religión, pero laica donde al final se logra la recompensa y la felicidad, de ahí que los discursos y la forma de dirigirse al pueblo por parte del líder, tiene un ritual, se crean mitos alrededor de la figura del mismo.